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4-10-2013|11:54|Desarme Especiales

Un método ejemplar para destruir armas

 

En lo que va de 2013  se destruyeron  53.369 revólveres, ametralladoras y escopetas: un récord histórico. Este arsenal provino del Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, de causas judiciales, de fabricaciones militares y de las fuerzas de seguridad.

¿En qué se transforman las armas? 

En las sedes del Renar y en los puestos móviles del Plan de desarme se reciben armas y municiones de manera anónima. Allí, los revólveres, escopetas o ametralladoras se inutilizan en el mismo momento con una prensa hidráulica que las aplasta. Luego se acopian en cajas de madera hasta el momento de la destrucción. Este proceso se hace en una planta siderúrgica en dos etapas. Primero, las armas pasan por una trituradora. Los restos circulan por una cinta transportadora en la que un imán separa el hierro de otros materiales como madera o plástico que se descartan. El hierro se vuelve a triturar hasta convertirse en un polvillo. Al final, en gigantesco horno el hierro se funde para después reutilizarse. Como resultado, la Fundación del Hospital de Niños Garrahan recibe una donación.

El método de destrucción de armas llevado adelante por el Renar es reconocido internacionalmente. En 2012 los países del Mercosur recomendaron usar el sistema que utiliza el gobierno nacional. Consideraron que es el único que garantiza que las armas no puedan volver a ser utilizadas en el futuro.

El Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas se creó en 2007, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Sólo en los primeros tres años, la sociedad civil se desprendió de más de 100 mil armas.

La más importante destrucción de armas en la historia del país se hizo el martes 2 de octubre en una planta siderúrgica de la ciudad de Campana, Provincia de Buenos Aires: 46 mil revólveres, ametralladoras y escopetas fueron trituradas y después fundidas. "En un sólo acto hemos destruido más armas que en una década: 46.659 armas en un día, mientras que desde el año 1992 hasta 2002 se destruyeron 40 mil", informó el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.

Las armas de fuego en manos de la sociedad civil generan muertos en accidentes y crímenes. En nuestro país, el 64% de los homicidios no son en ocasión de robo o delito sino como consecuencia de enfrentamientos entre familiares o vecinos, en situaciones de riña y de violencia de género. Y el 27% de los asesinatos son en la propia vivienda. Por eso entregar las armas voluntariamente es una manera de vivir más seguros.

 

Fotos: Leo Vaca

 

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